El paso concentrado que potencia tu rutina facial
En el mundo del cuidado de la piel, hay un producto que muchas veces genera dudas: el sérum. ¿Es necesario? ¿Cuándo se aplica? ¿Para qué sirve exactamente? Hoy en BellaRoutine te contamos todo lo que necesitas saber sobre este paso esencial que puede marcar la diferencia en tu piel.
Un sérum es un tratamiento intensivo, formulado con una alta concentración de ingredientes activos. Su textura ligera permite que penetre en las capas más profundas de la piel, actuando de forma más específica que una crema hidratante. Su función no es reemplazar otros productos, sino potenciar los resultados de tu rutina.
Existen sérums para hidratar, reducir manchas, tratar arrugas, mejorar el tono o calmar la piel sensible. Y lo mejor: puedes elegir uno según tu necesidad o incluso combinarlos, siempre aplicándolos antes de la crema para sellar sus efectos.

En el skincare coreano, el sérum representa una oportunidad de personalizar tu ritual. Es el paso donde eliges qué necesita tu piel ese día: un boost de luminosidad, un tratamiento antiinflamatorio o una dosis de firmeza. Su uso constante transforma gradualmente la textura de la piel, mejora su elasticidad y unifica el tono.
¿Cómo se aplica? Con la piel limpia y después del tónico o la esencia, se colocan de 2 a 4 gotas en el rostro. Se masajea suavemente o se presiona con las palmas. No necesitas mucho, pero sí constancia. En pocos días, notarás tu piel más equilibrada, radiante y viva.
En BellaRoutine creemos que cuidarse es escuchar lo que tu piel necesita. Y el sérum es esa voz delicada que te permite responderle con intención, con mimo y con ciencia. Porque en cada gota, hay una promesa de cambio visible.
